Las personas necesitan de dinero rápido para realizar compras o reparaciones en casa, adquirir un coche, viajar o pagar estudios. También lo necesitan, simplemente, si surgen gastos inesperados. ¿Cuál es la salvación?: optar por un préstamo personal.

Un préstamo personal no es más que un contrato que se realiza con una entidad financiera, con la cual se acuerda el préstamo de una cantidad determinada de dinero. En este proceso a la entidad se le denomina prestamista y la persona que solicita el préstamo se le llama prestatario; así que si deseas obtener uno, nada será mejor que visitar un sitio web sobre préstamos.

Ambas partes discuten el monto de las cuotas que debe cancelar el prestatario dentro de un plazo establecido por el prestamista. Esto se paga con intereses.

En teoría, parece ser un trámite fácil de seguir. Pero, no se puede ignorar que para conseguir un préstamo se deben cumplir un procedimiento, el cual implica un compromiso de pago. Incluso, en el acuerdo existe la posibilidad de que el prestatario pierda los bienes que colocó como garantía en caso de no poder pagar en el tiempo establecido por el prestamista. En pocas palabras, en los préstamos personales existen sus pros y sus contras.

Elementos a tomar en cuenta

Si estás pensando en adquirir un préstamo lo primero que debes hacer es analizar el monto que vas a solicitar y considerar si estás en condiciones de cancelar dicho monto. También debes evaluar las ofertas de préstamo y tomar en cuenta los intereses y el plazo para cancelarlo.

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En el caso de la otra parte involucrada (el banco), la entidad financiera realizará un análisis para constatar la capacidad de pago de la persona que solicita el préstamo.

Esto contempla todo relacionado a sus ingresos mensuales, evalúa si ha adquirido compromisos de pago con otras entidades y cómo ha cumplido sus compromisos, verifica si tiene deudas pendientes (incluyendo tarjetas de crédito). Esto es sólo para conocer si tiene la capacidad para cumplir con las cuotas que la entidad establezca sin ninguna dificultad.

De la misma manera, el banco toma en cuenta sus inversiones, inmuebles y las diferentes cuentas que pueda manejar, ya que estos activos funcionarán como garantías de pago durante el préstamo.

¿Qué documentos debo poseer?

Entre los principales documentos que debe poseer la persona que solicitan en los bancos figuran inician el DNI (documentación de identidad). De la misma manera, el prestatario debe poseer la copia del contrato o una constancia de trabajo actualizada para verificar que realmente percibe ingresos mensuales.

El presupuesto o la factura del bien o inmueble que desea adquirir con el préstamo también debes tenerlo a la mano.

Aunado a eso, tienes que entregar una relación de su patrimonio al momento de realizar la solicitud de préstamo y tomar en cuenta que la garantía del préstamo es la suma de su patrimonio, los actuales y los que adquiera en el futuro.

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Vale recordar que los últimos recibos de pago de servicio como luz, agua y teléfono son otros de los recaudos que debe consignar el prestatario.

Los que te presentamos son algunos de los requisitos, pero podrían ser más o menos de acuerdo a la normativa de la entidad bancaria.

Los pro y contra

Existen pros y contras sobre la adquisición de un préstamo personal. Su principal pro es que es de fácil acceso y los requisitos no son nada del otro mundo.

También existe una flexibilidad con respecto a las cuotas y el tiempo para pagarlo. Otro de su lado positivo es que no se exceden sobre los tres años por supuesto va a depender del préstamo solicitado.

Algunos de sus puntos negativos es que no sólo debes cancelar la cantidad solicitada sino también los intereses que exige el banco.

Las cuotas las debes pagar en el tiempo determinado o de lo contrario se irá acumulando y podrías llegar a perder tu patrimonio.

En conclusión, esta es una herramienta que puedes utilizar cuando la necesites. Es una inversión que realizas a largo plazo, pero que debes tener cuidado. Escudriña minuciosamente los contratos para que no te endeudes más de lo que esté a tu alcance de pagar.